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¿Todas las mujeres son iguales?

Todas las mujeres son iguales

¿Acaso son todas las mujeres histéricas? ¿A las mujeres no les gusta el sexo tanto como a los hombres? ¿Cuál es el verdadero problema? ¿El entorno, las mujeres o nosotros? Es frecuente escuchar decir que todas las mujeres son iguales, aludiendo a que actúan con mala intención, y no sólo algunas o la mayoría, sino TODAS. Y este juicio condena a miles de mujeres de igual manera cuando lo más probable es que quienes hacen estas declaraciones hayan conocido solo a unas pocas. Se condena al 99,99% de las mujeres cuando podrían ser inocentes de tales cargos.

“La locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados.” ―Albert Einstein

todas las mujeres son iguales

Mi primera lección aprendida sobre seducción fue que quizás no eran ellas las que estaban equivocadas sino yo al momento de querer levantarlas. Y fue desde entonces que empecé a encarar el asunto de otra manera y obtener respuestas diferentes. Un error que solía repetir era darles mucho a las mujeres (esforzarme demasiado) sin que fuera recíproco. Creía que si demostraba que era bueno con ellas me iban a valorar más (pobre iluso). No demostraba más que una actitud pobre y muy necesitada. Y sin embargo yo las culpaba a ellas, ¿Cómo terminaban con hombres que no las valoraban como yo? ¿Por qué salían con tipos menos atractivos que yo?

Realmente creía que las mujeres estaban muy confundidas. Pero fue entonces cuando empecé a entender que yo estaba equivocado, lo cual me dio una gran ventaja. Si todo dependía de los demás no podía cambiar nada. Sin embargo ahora, podía hacer algo: cambiar mis actitudes y comportamientos; y así cambiaron sus respuestas. Dejé entonces de pensarme como una víctima de los abusos de las mujeres y de intentar seducirlas buscando su aprobación.

El primer paso: tomar responsabilidad

no todas las mujeres son igualesPor lo tanto, aprendí que yo soy responsable de todo lo que sucede en mi vida: si tengo éxito o no, cómo me siento o cómo me tratan los demás. En vez de señalar o culpar a los demás, comencé a entender qué hacía mal y qué podía cambiar para que me vaya mejor. Es común y normal que nuestras mentes creen racionalizaciones que justifican nuestras acciones. Así nos alejamos del dolor o del rechazo, para mantenernos impunes y que sean los demás los culpables de los problemas. Sin embargo con esta lógica nos vamos a rodear siempre de incompetentes, cuando en realidad el cambio lo tiene que hacer uno.

Es importante tomar conciencia de que cada uno es tratado como lo permite. Nuestro comportamiento afecta al comportamiento de los demás con nosotros. Si las mujeres toman ventaja de nosotros es porque dejamos que lo hagan. Si el jefe de la empresa nos maltrata es porque permitimos que lo haga.

La actitud que tomemos frente a otras personas va a generar una respuesta. Aquél que piensa que las mujeres son todas unas “perras frías” o que tu ex-novia estaba loca, debería mirar qué actitudes está teniendo para que ellas respondan de esa manera. Quienes dicen que “todas las mujeres son iguales” se ponen en una postura de víctimas para no tomar responsabilidad sobre su actitud frente a los demás. No es más que una manera de eludir la responsabilidad de sus propias faltas.

¿Entonces?

Esto no significa necesariamente que quienes acusan a las mujeres estén totalmente equivocados. Aún cuando fuese cierto que el 50% de las mujeres de una ciudad son inmaduras y maliciosas, el problema empieza si decidimos enfocarnos en ese 50% de las mujeres y ponernos como victimas sin buscar otra alternativa. Estaríamos permitiendo que esas observaciones sean responsables de los resultados. No son más que formas de evitar la culpa y la responsabilidad de no estar satisfechos con un fracaso anunciado.

Hay millones de mujeres solteras. Si alguien no puede encontrar una buena mujer es porque está buscando en el lugar equivocado. Juzga injustamente a millones de mujeres, ya que no está dispuesto a asumir la responsabilidad de sus fracasos. Y si alguien se siente identificado con este tipo de pensamiento o actitudes, le recomiendo que tome consciencia y piense en qué aspectos podría estar fallando, no solo con las mujeres sino en su vida en general. El mundo no está en contra tuya.

 

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