El MEJOR Resumen de los 4 acuerdos por Miguel Ángel Ruiz Macías

Si estas buscando el resumen de los 4 acuerdos entonces llegaste al lugar indicado. Los Cuatro Acuerdos es un pequeño libro escrito por Miguel Ángel Ruiz Macías que contiene cuatro simples principios de vida resultado de un profundo estudio de la sabiduría Tolteca. Este es uno de mis libros favoritos porque creo que enseña valores muy positivos y prácticos para aplicar. Creo que te convierte en algo así como en un monje Tibetano porque te ayuda al desapego emocional y crear mejores relaciones en tu vida.

Los Cuatro Acuerdos son: 

  • EL PRIMER ACUERDO Sé impecable con tus palabras.
  • EL SEGUNDO ACUERDO No te tomes nada personalmente.
  • EL TERCER ACUERDO No hagas suposiciones.
  • EL CUARTO ACUERDO Haz siempre tu máximo esfuerzo.

Introducción

https://youtu.be/-DNUifNuYb4

Antes de sumergirnos en profundidad en este resumen de los 4 acuerdos, es importante entender que todos tenemos un sistema de creencias que está compuesto por lo que nos han enseñado nuestros padres, colegio y sociedad. A lo largo de nuestra vida vamos generando una realidad con base a acuerdos. Acuerdos que se generan con cada experiencia y enseñanza. Así es como vamos forjando la manera de ver el mundo. A este proceso, el autor lo llama la Domesticación.

Por lo tanto, no es que vemos el mundo tal como es, sino como nos programaron para interpretarlo de una forma determinada. De esta manera, es como vemos y juzgamos el mundo, determinando lo que está bien y lo que está mal, y cómo eso nos hace sentir.

Algunas de estas creencias son muy buenas, sin embargo, también existen creencias que nos limitan. Estas creencias limitantes pueden perseguirnos toda la vida y ser la razón de un sufrimiento continuo. Un ejemplo de esto podría ser la “victimización”, que es cuando algo le sucede a una persona y él o ella no tienen control sobre eso. No tiene forma de responder y sufre las consecuencias. Se ven a sí mismos en contra del mundo en vez de asumir la responsabilidad.

Para cambiar esto tendrían que desprogramar esas creencias y crear unas nuevas que les sirvan mejor. El cerebro es como una computadora millones de veces más avanzada y es posible reconfigurarla para que funcione de manera más eficiente. Si quieren saber más sobre estos temas pueden encontrarlo también en mi libro Felicidad Simplificada.

Resumen de los 4 Acuerdos – EL PRIMER ACUERDO:

Primer acuerdo sé impecable con tus palabras

Un hombre mayor y ciego que vivía en la calle, llevaba consigo una pequeña lata junto a un cartel que decía, “Soy ciego, ayúdenme”. La gente pasaba y a penas lo notaba. Su lata estaba casi vacía. Una mujer ejecutiva lo cruza. Se detiene. Toma su cartel y lo reescribe. Luego ella se retira. De repente, las personas comienzan a llenar la lata del pobre anciano. Por la tarde, vuelve a pasar la ejecutiva, quien sonríe con orgullo por el éxito del anciano. El ciego, quien había tocado sus zapatos anteriormente, reconoce a la ejecutiva y le pregunta que había hecho con su cartel. Ella responde, escribí lo mismo pero con diferentes palabras…

El cartel decía: “Es un hermoso día y no puedo verlo”

Ser impecable con tus palabras es no utilizarlas de forma negativa contra otros, y quizás más importante, con nosotros mismos. Y digo esto porque la manera en que nos tratemos a nosotros mismos es la manera en que trataremos a los demás. Nos hablamos constantemente y la mayor parte del tiempo nos decimos cosas como: “Soy feo, estoy gordo, me vuelvo viejo, me estoy quedando calvo, soy estúpido, nunca seré lo suficientemente bueno, etc.

Esto tiene mucho que ver con lo que es la auto-compasión. ¿Somos nuestros amigos o enemigos cuando nos hablamos? La Dra. Kristin Neff, de la Universidad de Texas en Austin, habla acerca de lo importante que es tener auto-compasión. Ella afirma que muchas personas toman la auto-compasión como una debilidad. Sin embargo, según sus estudios, las personas con mayor compasión para sí mismas cuentan con mejor resistencia a las adversidades.

Ella comparó los niveles de auto-compasión y trastorno de estrés postraumático en unos veteranos que volvían de Irak y Afganistán. Descubrió que aquellos con niveles más altos de auto-compasión eran más predecibles a determinar si podían llegar a tener problemas un año después, que aquellos que estuvieron más expuestos al combate, debido a que eran más estables.

Lo más importante es tomar consciencia de lo que decimos, darnos cuenta de que nuestra palabra tiene grandes repercusiones, y por lo tanto, expresarnos con una intención positiva.

Lo mismo ocurre con las cosas que decimos a los demás. Si estamos en una reunión, muchas veces podremos escuchar a la gente juzgando, criticando o quejándose. Lo hacemos porque somos inconscientes de los efectos negativos que tiene este comportamiento. Cada vez que insultemos a alguien, estaremos escupiendo contra el viento. Es decir que la persona que va a salir más afectada somos nosotros mismos.

Intentemos  a partir de ahora ser más consiente con nuestras palabras, tanto de lo que decimos al exterior como lo que pensamos en nuestro interior. Probablemente al inicio, notemos que criticamos, juzgamos e insultamos con frecuencia. Pero ser conscientes de eso es el primer paso para mejorar. Cuanto más consciente seamos, más control tendremos sobre nuestras palabras. Este cambio no solo transformará la manera en la que nos expresemos, sino que nos permitirá tener mayor integridad con nosotros mismos y los demás.

Resumen de los 4 Acuerdos – EL SEGUNDO ACUERDO:

los 4 acuerdos no te tomes nada personal

En lo personal, es mi acuerdo favorito. Creo que si lo logran aplicar puede haber un cambio muy importante en sus vidas.

En una ocasión cuando Buda estaba predicando su doctrina, un hombre se le acercó y comenzó a insultarlo e intentar agredirlo pero Buda se mantuvo sereno y en silencio. Luego el hombre se marchó.

Un discípulo que se sintió indignado por los insultos que el hombre lanzó contra Buda le preguntó por qué dejó que lo agrediera de esa forma.

A lo que Buda respondió con tranquilidad: -“Si yo te regalo un caballo pero tú no lo aceptas ¿de quién es el regalo?”

El discípulo contestó: -“Si no lo acepto, sería tuyo todavía”.

“Bueno, Buda respondió, estas personas emplean parte de su tiempo en regalarme sus insultos, pero al igual que un regalo, yo elijo si quiero aceptarlo o no. Los insultos son como regalos: si lo recoges, lo aceptas; si no lo recoges, quien te insulta se lo queda en sus manos.

Esto es algo que me ocurrió personalmente viajando por el mundo. Que yo recuerde dos veces en Indonesia y una vez en Edimburgo. Las de indonesia si fueron peligrosas porque estaba en medio de la nada y eran un grupo de personas que pretendían que les diera más dinero de lo que habíamos pactado por llevarme en moto. Pero mi reacción siempre fue la misma, me quedaba parado mirándolos fijos y sin reaccionar. Tampoco les di el dinero. El hecho es que no me siento tocado porque todo lo que digan no tiene que ver conmigo sino con ellos mismos.

Cuando alguien nos insulta directamente, eso no tiene nada que ver con nosotros. Lo que esa persona dice, lo que hace y las opiniones que expresa responden a los acuerdos de esa misma persona. La gente que no ha logrado entender el primer acuerdo, expresa su resentimiento y frustración contra lo que lo rodea. Su punto de vista surge de la domesticación que tenga. Sus creencias, sus inseguridad y sus miedos se convierten en insultos y críticas, pero que al fin y al cabo, nosotros no tenemos nada que ver con eso. Nuestro bien emocional no debe depender de lo bueno o malo que digan los demás.

Sea lo que sea que la gente haga, piense o diga, no te lo tomemos personalmente. Incluso si nos halagan. Nosotros ya deberíamos saber lo que valemos. No es necesario que otras personas nos lo digan. No se tomen nada personal.

Este sentimiento de tomarnos todo personal, el pensar que todo gira a nuestro alrededor, es solo una perspectiva errónea del orgullo. Las personas más inseguras tienden a tomarse todo de forma personal, se dejan afectar por lo que otros digan. Y al final, esto los lleva a un mayor sufrimiento y dolor. Este acuerdo nos permite separarnos de nuestro orgullo.

Los insultos, prejuicios, críticas y burlas siempre van a estar ahí pero lo que si podemos hacer es quitarle autoridad e importancia de quienes lo digan. Si los insultan, tómenlo como una oportunidad de practicar este acuerdo. No dejen que otros afecten como nos sentimos porque eso sería darles demasiado poder… y aceptar su regalo.

Resumen de los 4 Acuerdos – EL TERCER ACUERDO:

tercer acuerdo No hagas Suposiciones

Era octubre de 1962, en plena crisis de los misiles de Cuba, la marina estadounidense, habiendo bloqueado Cuba, localizo una pequeña flota de submarinos soviéticos en el Caribe. Al no estar permitido el tráfico naval en la zona, intentaron comunicarse enviándole señales por radio para ordenarles que subieran a la superficie. Lo que no sabían los estadounidenses en ese entonces es que la flota de submarinos transportaba tres misiles nucleares tan potentes como las bombas que devastaron Hiroshima. Y que además los marineros a bordo tenían la autoridad para disparar en caso de ser provocados.

Los barcos estadounidenses estaban fuera de alcance así que lanzaron disparos de advertencia. Sin manera de contactar a Moscú, el capitán de uno de los submarinos soviéticos supuso que estaban bajo ataque y la guerra ya había empezado. Inicio entonces el protocolo para disparar las armas nucleares. Para lanzar el arma necesitaba la aprobación de dos oficiales más: el consejero político, quien estaba de acuerdo, y el comandante de la flotilla, quien no estaba de acuerdo. Este comandante se llamaba Vasili Arkhipov, quien después de horas de debate logro convencer al capitán de subir a la superficie y esperar órdenes de Moscú. Sin duda, esa decisión de Vasili, y de no apresurarse haciendo malas suposiciones, salvo el mundo entero. Ya que un ataque nuclear soviético hubiese desatado una reacción en dominó de destrucción nuclear sin precedentes.

Los malos entendidos y la mala comunicación es una de las principales causas de guerras y sufrimientos. Todos los seres humanos estamos contantemente haciendo suposiciones, sin embargo, el problema radica cuando tratamos nuestras propias interpretaciones como realidades absolutas, con base a nuestras suposiciones, generamos creencias que frecuentemente son erróneas. Hacemos suposiciones sobre lo que los demás hacen o piensan, y es por eso, que los culpamos y reaccionamos.

Y la principal suposición errónea que tenemos es pensar que los demás piensan, juzgan y critican igual que nosotros. Es a partir de esta base que hacemos conjeturas de la realidad en nuestra cabeza. Y a pesar de que a veces podemos estar en lo cierto, muchas otras no lo estamos.

Lo más lamentable es que son las personas más cercanas a nosotros quienes se ven más afectadas porque esperamos que se comporten y reaccionen de forma que nosotros esperamos. Muchos problemas en el trabajo, con tu pareja o tu familia surgen porque tenemos suposiciones de como tienen que ser las cosas y como deben actuar los demás. Esto muchas veces termina generando mayor drama y problemas.

La manera de evitar las suposiciones es preguntando. Asegurémonos de que las cosas nos queden claras. Si no comprendemos algo, tengamos el valor de preguntar hasta aclararlo todo lo mejor posible, e incluso entonces, no supongas que lo sabemos todo acerca de esa situación en particular. Si estamos enojados con nuestra pareja, hablemos con ella, preguntémosle y escuchemos su respuesta. No supongamos cosas. Si no hay confianza entre los dos, o no creemos lo que dice, entonces no es una buena relación porque todo se va a basar en puras conjeturas.

Cuando una suposición aparezca en nuestra cabeza consideremos que podemos estar equivocados, de que las cosas pueden ser diferentes. Utilicemos nuestra fuerza de voluntad para identificarla, observarla y quitarle toda credibilidad.

Resumen de los 4 Acuerdos – EL CUARTO ACUERDO:

cuatro acuerdo Haz siempre tu máximo esfuerzo

Este acuerdo es el que nos permitirá que los otros se vuelvan un hábito y mucho más arraigados a nosotros.

Si comenzamos una acción, debemos estar presente en el momento y dar lo mejor de nosotros mismos. Sin embargo, dar lo mejor no es poner toda nuestra energía sino saber cómo administrarla. Ni más, ni menos. Tenemos que encontrar el punto óptimo para que el crecimiento sea de manera lineal. Piénsenlo como estar en una maratón, en el cual tenemos que mantener una velocidad constante para poder terminarla lo mejor posible. Si vamos demasiado lento nos vamos a someter a nuestro propio juicio y culpa. Pero si vamos demasiado rápido en un principio, al final nuestro rendimiento no será suficiente. Puede también que en los momentos más difíciles tendremos que reducir nuestra velocidad pero eso no significa que nos detengamos.

Conclusión

Resumen de los 4 acuerdos

A pesar de que vimos en este resumen de los 4 Acuerdos cada uno de los principios, y que son muy sencillos de entender pero su dificultad radica en la aplicación constante de estos en el día a día. Si rompemos un acuerdo, simplemente debemos empezar de nuevo al día siguiente. Al principio puede que sea difícil, pero una vez que logremos avanzar, se ira volviendo más fácil. Y hasta que, en algún momento, los cuatro acuerdos formaran parte de nosotros y cambiaran nuestra vida.

Libros German Muhlenberg

Deja una respuesta