Los Hombres Son de Marte y Las Mujeres de Venus Resumen

Los Hombres Son de Marte y Las Mujeres de Venus Resumen

Si estás buscando “Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus” resumen escrito por John Gray en el año 1992 entonces estas en el lugar correcto.

Historia

El libro comienza relatando una historia donde los hombres son de Marte y con sus telescopios descubren a las venusinas en venus. Rápidamente los marcianos inventan los viajes espaciales y viajan al otro mundo. Las venusinas, con los brazos abiertos, aceptan a los marcianos. El amor entre ambas especies fue mágico. Aunque eran de mundos diferentes se deleitaron en sus diferencias. Pasaron meses aprendiendo uno del otro. Explorando y valorando sus diferentes necesidades, preferencias y pautas de comportamiento. Durante años vivieron juntos, enamorados y en armonía.

Luego decidieron viajar hacia la tierra. Al principio todo era maravilloso pero se impusieron los efectos de la atmosfera terrestre y una mañana todos se despertaron con una especie de amnesia selectiva. Tanto los marcianos como las venusinas olvidaron que eran de planetas diferentes y que se suponía que eran distintos. En una mañana, todo lo que sabían acerca de sus diferencias, fue borrado de sus memorias. Y desde ese día, hombres y mujeres han estado en conflicto. Sin el conocimiento de que somos diferentes, los hombres y las mujeres se enfrentan los unos a los otros. Suponemos erróneamente que si nuestros compañeros nos aman, reaccionaran y se comportaran de cierta forma. La forma en que nosotros nos comportamos cuando amamos a alguien. Como resultado, nuestras relaciones se llenan de fricciones y conflictos innecesarios. Sin embargo, es cuando los hombres y las mujeres son capaces de respetar sus diferencias, que el amor es capaz de florecer.

Diferencias

En términos generales Gray habla de que los marcianos valoran la competencia, los logros y la eficiencia. Alcanzar un objetivo es muy importante porque es una forma que demuestran sus habilidades. Resuelven sus problemas por sí mismos, por lo que casi nunca hablan de ellos al menos que necesiten la opinión de un experto. Para un marciano hablar de un problema significa pedir ayuda para encontrar una solución.

Las venusianas, en cambio, prefieren otros valores tales como las relaciones y la comunicación. Pasan mucho tiempo ayudándose las unas a las otras. Expresar sus emociones es fundamental para mejorar las relaciones, por lo que, la comunicaciones tiene un lugar central en venus. Además aprecian mucho ofrecer ayuda y apoyo sin que nadie se lo pida.

Estrés

En cada planeta se gestiona el estrés de un modo diferente. Un Marciano, ante un problema o algo que le aflija, se concentra en resolverlo. Para facilitar esa concentración busca un refugio en su cueva (ya sea en un garaje, escritorio, habitación o lo que sea), y ahí, trata los problemas uno a uno, empezando por el más urgente y complejo. Se siente bien resolviendo estas dificultades. Si él se molesta no suele hablar de ello, al menos que necesite una segunda opinión. Si por alguna razón, no llegará a resolver un problema, busca olvidarlo haciendo otra cosa como leer un periódico o mirando la televisión.

En cambio, una venusiana se enfrenta a un problema entendiendo sus sentimientos antes de buscar solución. Ella prefiere contar sus pensamientos y sentimientos a las personas que están a su alrededor porque hablarlo le permite aclarar su mente. Muchas veces, suelen soltar sus preocupaciones sin un orden preciso o relación entre los distintos temas. Ellas simplemente se siente bien compartiendo sus emociones con las demás. Una vez que analizaron sus sentimientos, están lista para buscar la solución. Si ellas están enfadadas, necesitan expresarlo y sentirse escuchadas.

Tanto los marcianos como las venusianas, desean ayudarse en los momentos difíciles. El problema es que lo hacen de modo en que desearían ser ayudados y no según las necesidades del otro. Y a menudo terminan surgiendo malos entendidos.

Por ejemplo, para una venusiana que un marciano se resguarde en su cueva solo puede suceder por dos razones: o bien minimiza el problema o la relación con ella no es lo suficientemente fuerte. Esta falta de comunicación no se puede explicar de otro modo, y no entienden como ese método sea eficiente para solucionar un problema en Marte. Por otro lado, las venusianas valoran el dar consejos sin que se los pidan. Pero para un marciano, hacer eso significa una falta de confianza en su propia capacidad de resolver un problema.

Por otra parte, un marciano no entiende que hablar de un problema no significa necesariamente buscar una solución. En Marte solo hay dos razones para hablar de un problema: O bien se busca conocimiento experto o se busca responsabilizarlo. Cuando una venusiana confiesa sus problemas, el marciano busca inmediatamente ideas para solucionarlos. No entiende que lo importante de la conversación son los sentimientos asociados y no la búsqueda de una solución.

El problema está solo en el momento. Cuando el marciano entra en la cueva, la mejor ayuda que le puede dar la venusiana es dar plena confianza en su capacidad de encontrar la solución por sí mismo. Cuando la venusiana habla de sus problemas, lo mejor que puede hacer el marciano es escuchar comprensivamente y guardarse sus ideas de la solución al menos que se lo pidan. A menudo una escucha activa es todo lo que necesita una venusiana.

Dar y recibir regalos o gestos bonitos

Gray describe como los marcianos y venusianas gestionan el dar y recibir en las relaciones. Ambos llevan un sistema de puntuación de lo que valoran de la otra persona pero lo miden de forma distinta. Para las venusianas cada acto individual de amor recibe un punto, independientemente de su magnitud. Para los marcianos, por otro lado, establecen cierta cantidad de puntos puntos según lo que hagan. No todo vale lo mismo para ellos. Y por lo general, van a intentar hacer las cosas que más valen para luego relajarse por un tiempo.

El problema es que los marcianos creen que puede hacer un gran acto por ella anotando 50 puntos para luego no hacer nada más. Sin embargo, la venusiana prefiere muchos actos pequeños de forma regular porque de esa manera sienten que piensan en ellas. Gray menciona como esto puede generar conflicto y es importante hablar sobre estos temas abiertamente.

La Ola

La ola es una analogía que utiliza Gray para describir estado emocional de una mujer. Cuando se siente amada, su autoestima sube con movimiento ondulante. Cuando se sienta realmente bien alcanzara un pico. Luego su humor puede cambiar repentinamente y su ola terminara rompiéndose. Pero dicha ruptura es temporal, después de alcanzar el fondo, su humor cambiara de forma súbita, se sentirá nuevamente bien y la ola crece de nuevo.

Cuando no se siente tan bien consigo misma, es incapaz de mostrar tanta aceptación y aprecio hacia su pareja. En estos casos, Gray menciona la importancia de que los marcianos entiendan y respeten el ciclo de la ola de las venusianas. No las fuercen a que vuelvan a su pico sino que las acompañen a que toquen fondo con entendimiento y apoyo para así puedan ellas por si mismas llegar a su pico nuevamente.

Necesidad de Amor

Tanto Marcianos como venusianas tienen 6 tipos de necesidades de amor, que son:

  • Marcianos: confianza, aceptación, aprecio, admiración, aprobación y aliento
  • Venusianas: cuidado, comprensión, respeto, tranquilidad, devoción y convalidación.

A pesar de que los dos sexos necesitan los doce tipos de amor, estos seis son los primarios para cada uno. El problema es que cada sexo le entrega al otro la forma en que le gustaría recibir amor, y por eso, ninguno llega a sentirse profundamente amado. Y de ahí surgen muchos problemas.

Gray sugiere a las parejas que jamás discutan, en cambio, ser abierto, sincero e incluso decir los sentimientos negativos pero sin discutir. Si desarrollamos buena comunicación no es necesario discutir o gritar. Si todo esto resulta difícil también sugiere escribir cartas.

Conclusión

El libro fue muy criticado, incluso en la época, sosteniendo que las diferencias entre hombres y mujeres (o marcianos y venusianas) en el libro son generalizaciones bastante grandes. Hoy en día, se discute mucho de que las diferencias de comportamiento entre hombres y mujeres son solo sociales y culturales. En lo personal, yo no estoy de acuerdo con eso. Yo sí creo que biológicamente estamos determinados a actuar más propensamente de ciertas maneras. Aunque no tanto como lo planta Gray en los hombres son de marte y las mujeres son de venus. Además, si fuera de tal manera, las convivencias gays (ósea marcianos con marcianos o venusianas con venusianas) serían perfectas y no creo que lo sean. Creo que las convivencias en general son difíciles.

Lo que más puedo destacar del libro es concientiza la idea de que la otra persona es diferente y es importante ponernos en su lugar, entenderla y comprenderla. Fomenta el dialogo y la comunicación antes que la discusión. No digo que todo lo demás no sirva, pero es un poco relativo.

Como había dicho, confieso que cuando leí el libro alrededor del 2010, el concepto que más me gusto y quedo es el de la analogía de la Ola, que en mi experiencia si me parece acertado.

Espero que les haya gustado y eso es todo

Hasta la próxima.

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