Ley de Pareto o Regla 80 20 para mayor eficacia

Ley de Pareto o Regla 80 20 para mayor eficacia

El ley de Pareto,​ también conocido como la regla del 80/20, recibe su nombre en honor al Italiano Vilfredo Pareto, que lo enunció por primera vez en 1896. Este principio describe como el 20% del esfuerzo o actividad es responsable del 80% del resultado.

Según la historia, Pareto observo este principio por primera vez su propio jardín. Lo que notó fue que el 20% de las vainas de arvejas producían el 80% de las legumbres saludables. Esta observación también lo llevó a descubrir que el 80% de la tierra en Italia era propiedad de sólo el 20% de la población. Y podemos incluso ver este concepto en todas partes en nuestra vida diaria. Por ejemplo, usamos el 20% de tu ropa el 80% del tiempo. El 20% de los clientes de la compañía, producen el 80% de los ingresos de la compañía. En un libro, el 20% de las páginas contienen el 80% de la información más importante. Pero lo contrario también es cierto. Eso significa que el otro 80% sólo genera el 20% de los resultados.

La ley de Pareto aparece una y otra vez, en casi todos los campos

Con el paso del tiempo, la ley de Pareto 80/20 se convirtió en una popular herramienta de gestión que se utilizó ampliamente para aumentar la eficiencia dentro de las empresas e industrias. También este concepto se hizo muy popular con el autor Tim ferris en el 2007 en su libro “The 4-hour work week”.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que 80/20 es un número arbitrario, y puede diferir en muchas situaciones. No siempre va a ser 80/20, podría ser 70/30, 90/10, básicamente cualquier cosa. El punto es que la mayoría de los resultados vienen de una minoría de causas. Y la minoría de los resultados viene de la mayoría de las causas. De esta forma, si detectamos cuál es ese 20% que produce el 80% de los resultados podemos volvernos más eficientes.

Cómo aplicar la ley de Pareto o la regla 80/20

Si bien se utiliza este principio en los negocios, pocas personas pensaron aplicarlo en su vida cotidiana. Por ejemplo:

  • ¿Qué hacemos el 20% de nuestro tiempo que nos da el 80% de nuestra felicidad?
  • ¿Cuál es el 20% de nuestras cosas que nos genera el 80% de satisfacción?
  • ¿Quiénes son el 20% de las personas que nos generan el 80% de nuestra felicidad?
  • ¿Cuál es el 20% de la ropa que usamos el 80% del tiempo?
  • ¿Cuál es el 20% de las comidas que comemos el 80% del tiempo?

Y una vez que las hayamos contestado a estas preguntas podemos concentrarnos en ese 20% para aumentar la eficiencia de nuestra vida.

Ejemplos de la ley de Pareto:

¿Cómo utilizamos nuestro tiempo? Algunos de mis hobbies eran ver películas y jugar videojuegos que representaban el 80% de mi tiempo, pero sólo me daban el 20% de satisfacción. Así que eliminemos todo lo que nos genere distracciones y establezcamos nuestras horas más productivas, ya sea a la mañana o a la noche, para poder ser más eficientes en menos tiempo.

Si la mayoría de las personas con la que pasamos tiempo nos genera poca satisfacción entonces pasemos menos tiempo con ellos y enfoquémonos en quienes realmente importan en nuestra vida.

Si solo usamos el 20% de nuestra ropa diariamente entonces tiremos o vendamos el 80% restante. Lo mismo con las cosas extras que poseemos y no le damos utilidad.

Saber qué 20% de las comidas que comemos el 80% del tiempo nos dará una buena idea de qué tipo de dieta tenemos. Si la balanza no es buena, sólo asegúrense de cambiar ese 20% de comidas que comen el 80% del tiempo a algo saludable.

Reconocer estas cosas en mi vida eventualmente me inspiró a hacer algunos cambios importantes. Dejé mis pasatiempos de lado. Me enfoque en las personas que realmente importan en mi vida. Busque que alimentos son los mejores para consumir y se volvieron mi dieta diaria.

El principio de Pareto o la regla 80/20 en nuestra vida

Entonces ¿Qué cambios podríamos hacer en nuestra vida hoy en día según la ley de Pareto 80/20?

  • En nuestra vida social, ¿Cuál es el 20% de los comportamientos que causan el 80% de los problemas en sus relaciones? ¿Cuál es el 20% de las conversaciones que crean el 80% de la intimidad con su pareja?
  • En el trabajo, ¿Cuál es el 20% de su trabajo que les genera el 80% del crédito y reconocimiento en su equipo? ¿Y qué tareas pasan el 80% del tiempo haciendo que les dan el 20% de los beneficios (tomar mucho tiempo tomando decisiones sin importancias, revisar el correo electrónico repetidamente, escribir memorandos, etc.)?
  • En nuestra salud, ¿Qué ejercicio podemos implementar de forma mínima que impacte en un 80% de nuestra vida? Ya con solo hecho de ir al trabajo en bicicleta podría tener un gran efecto.

Estas son preguntas importantes que generalmente ni siquiera consideramos. No se nos ocurre que hay una eficiencia en cada aspecto de nuestra vida, en todo lo que hacemos. Y que podemos controlar y mejorar.

Por supuesto, la ley de Pareto o 80/20 no es una regla rígida con el que vivir. No todo va a ser tan fácil de mejorar u ordenar. Pero pensemos en ella como una herramienta en la que podemos pulir nuestra vida de forma más eficiente si lo necesitamos.

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