Como Mejorar en la Cama

Todos los consejos sobre como mejorar en la cama son del resumen de “El libro Oscuro de la seducción” (o El Libro Negro de las Citas) por Carlos Xuma publicado en el año 2007. Acá continuamos el capitulo de Sexo.

Antes que nada, debemos tener presente que ella no va a querer hacer el Kama –Sutra entero la primera noche juntos. Tendremos que demostrar que tenemos un control firme de los fundamentos antes de que vayamos a posiciones complejas. No supongamos que vamos a hacer el 69 en su primera vez con ella, aunque pudiera pasar si ella está muy abierta y confiada en la cama.

Comunicación

La comunicación es esencial cuando dormimos con una mujer. Ella tiene que sentir el cariño, y es nuestra obligación cumplir con esa necesidad. La parte esencial de la comunicación sexual es hacerla relajadamente y genuina. Hacer preguntas para averiguar lo que quiere/ no quiere. El autor sugiere que deberíamos evitar usar cualquier lenguaje callejero. Cuando hablamos de sexo, las mujeres prefieren que sus partes del cuerpo no sean referidas en términos vulgares. De hecho, si pueden usen términos poéticos.

Aquí están algunas habilidades generales que debería tener en la cama para que ella aprecie su capacidad sexual:

Conocimiento y apreciación de su cuerpo:

Aunque gran parte de lo fundamental es muy similar, cada mujer es diferente, y cada una tiene zonas erógenas diferentes.

Una mujer quiere los juegos previos:

Tomémonos nuestro tiempo para tocarla con suavidad por todo el cuerpo para que de esta forma su deseo aumente.

La mujer quiere contacto visual y presencia:

Ella quiere saber que no es sólo otro agujero. Quiere ser apreciada, en el momento, y si no la miramos y sonreímos de vez en cuando, le dará la impresión de que no esta ahí con ella.

La capacidad de saber cuándo pararse y retroceder:

Debería estar preparado para aflojar en nuestros avances si no hacemos progresos positivos. El ejército inteligente, en palabras de Sun Tzu, sabe cuando luchar y cuando no: Si puede luchar, avanza y toma la ofensiva; si no puede luchar, se retira y permanece a la defensiva. Triunfará invariablemente quién sabe cuándo es correcto tomar la ofensiva o la defensiva.

Relajado, nada de prisas:

Demasiados tipos van con la idea de “Hay que hacerlo mientras pueda” sobre todo cuando consiguen luz verde para el sexo. El pensamiento subyacente es que tiene que conseguirlo antes de que ella cambie de idea. ¡Reduzcan la velocidad! No hay prisa. Si le damos placer suficiente, no hay ningún motivo para que ella cambie de idea.

Planificado y preparado:

Tengan siempre preservativos. Cualquier hombre que piensa que puede (o debe) tener sexo sin protección, coquetea con un posible embarazo, enfermedad y hasta la muerte. Seguramente se siente mucho mejor sin una capa de látex pero puede sacrificar el placer añadido a favor de su salud. Los condones no son una opción más.

Caricias

Las mujeres raramente culminan únicamente con su empuje pélvico. Ellas necesitan un estímulo directo para conseguir el orgasmo, y su deseo psicológico de estar con el hombre que quiere debe estar presente primero. Las caricias se parecen a encender la mecha de sus fuegos artificiales. No hay prisas.

Otro modo de aprovechar el poder de las caricias es usarlo cuando sabemos que no vamos a tener sexo, y dejarla así con ganas. Cuantas más caricias usemos sin resolución, más probable será que tenga sexo regular. Consideren las caricias como una inversión en su futura cuenta sexual.

Dar:

Las mujeres están muy preocupadas por la capacidad de un hombre para complacerlas (probablemente porque pocos saben dónde y cómo tocarlas.) Esta ansiedad aparece muy a la vista cuando se acuesta con ella por primera vez. Carlos Xuma sugiere que el mejor modo de manejar su primer encuentro con una mujer es asegurarse que ella se venga primero. Bajen y tomen la mano de ella como guía para ver la mejor forma de estimularla (que requieren alguna de aquellas habilidades de comunicación que comentábamos antes). Después pueden tomarse el tiempo que quieran, y ella estará muy agradecida.

Sensibilización:

Siempre deberíamos de ser conscientes y prestar suficiente atención durante el sexo de las indicaciones que podrían decirle qué tiene que cambiar para mejorar.

Nada de cólera o violencia:

El miedo más grande que una mujer tiene es que ella sea físicamente herida por un hombre. El permiso para entrar en su cuerpo es una alta muestra de confianza. Si está bastante excitada, anulará ese mecanismo de confianza, pero sólo por poco tiempo.

Ritmo:

Reduzca la velocidad. El ritmo sexual se extiende desde cero – apenas se mueve – al martillo perforador, donde se mueve como un motor a toda potencia. Varíen los ritmos para un mayor placer. Vayan de lento a un poco más rápido, para luego a muy lento. También, varíen su presión y foco de vez en cuando. Si alguna vez han frotado a una mujer durante demasiado tiempo en un mismo punto de su cuerpo, sabe cómo puede molestarla. Durante cualquier encuentro sexual, no esperen pasar todo el tiempo intentando que ella culmine. Nadie llega a la cumbre de una montaña sin pararse en varios campamentos base a lo largo del camino. Debería haber varias pausas planeadas en la acción para ayudarla a alcanzar la cumbre. Recuerde, un ritmo incómodamente rápido hace sentir violenta a una mujer, asustándola y apagándola. Los movimientos lentos, tranquilos siempre son aceptables.

Una mujer quiere el estímulo del clítoris:

Eventualmente, no en el instante en que entra en la cama. Comencemos con caricias, al punto donde ella tome su mano y la lleva a su entrepierna. Finalmente, lubrica su dedo(s), y haga círculos lentos hacia el clítoris.

El punto- G:

Hay mucha controversia sobre esta zona en la mujer, pero la mayor parte de los hombres están de acuerdo en que hay una parcela en el interior de su vagina que puede estimular una clase diferente de orgasmo en ella. (La diferencia entre orgasmo clitoriano y orgasmos del punto- G a menudo ha sido descrita como “fuera” y “dentro”.) Sin mostrarle un diagrama explícito (hay abundancia en la sección sexual de una librería), deberían sentir un área rugosa dentro de ella, en la parte superior de su tracto vaginal (ella acostada sobre su espalda y con las piernas separadas), aproximadamente de tres pulgadas y del tamaño de una moneda de diez centavos. Deberían buscar un rato con algunos movimientos circulares de sus yemas, y esperar una reacción distinta de ella cuando encuentre la Tierra Prometida. Si ella tiene confianza con ustedes, pueden conseguir que les diga dónde encontrarlo.

El secreto para darle orgasmos que le hagan volar la mente es estimularla consecuentemente ambos puntos (clítoris y punto G), lo que significa usar la lengua por fuera, como los dedos dentro de ella para estimular el punto- G. Usen las recomendaciones de los cambios de ritmo, y ella tendrá un momento que podría lanzarlos de la cama por la intensidad.

Estimulación Anal / Sexo Anal:

Hay algunas cosas de las que debemos ser conscientes cuando estimula a una mujer acá: – Siempre es doloroso hasta que ella se relaje, así que vayan MUY despacio. Comience con un pequeño dedo y continúe desde ahí. Siempre usen lubricación especial. Siempre. Nunca use el mismo dedo para estimular simultáneamente el ano y la vagina. Pueden provocar infecciones innecesarias.

Siempre pregunten antes de explorar. Puede hacer esto de un modo muy sutil, como poner el dedo cerca de su ano y preguntarle “¿Te apetece?” O “¿Probamos?” A muchas mujeres les gusta el estímulo posterior, pero también están confusas creyendo en el estigma de que el estímulo anal es sexo asqueroso y degenerado. Si a ella no le gusta debemos respetar sus deseos y dejarlo. De todas formas, si la complace mucho en otras áreas, puede hacerla sentir curiosa más adelante.

Conversación Sucia (Dirty Talk):

Las mujeres hablarán sucio pero no hasta que ellas hayan establecido una gran Confianza. El primer interés de ellas estará en oír un poco de conversación amorosa, y tendrán que tener muchas si pretenden tomarla del pelo y decirle: “¡Te voy a follar!”. No comiencen a hablar sucio con ella hasta que ella lo haga, para no tomen el riesgo de degradarla y humillarla. Ella no es su película pornografía personal o fantasía. Ella quiere ser respetada primero, y entonces luego, ella se volverá juguetona.

Libros German Muhlenberg

Deja una respuesta