¿Qué decirle a una chica?

¿Qué decirle a una chica?

Algunas de las preguntas frecuentes que siempre suelen hacerme son: ¿Cómo inicio una conversación? ¿Qué decirle a una chica? ¿O si no tengo de antemano frases armadas?

A todos nos ha pasado alguna vez que no sabemos qué decir en el momento de entablar una conversación con una mujer. Lo cierto es que yo no tengo ninguna conversación pre-armada para hablar con mujeres. A veces me pasa que me quedó sin saber que decir o se generan silencios incómodos, incluso puede pasarme que ni siquiera sé cómo iniciar una conversación más que diciendo “hola”. No es que me parezca mal tener frases pre-armadas, yo solía usarlas, pero incluso en ese momento, no me garantizaba tener control total de la conversación. Simplemente ya no siento necesitarlas.

Básicamente cuando hablamos inducimos a la otra persona a diferentes estados emocionales los cuales pueden generar atracción o no. Pero ¿Qué tan importante es lo que decimos? Los hombres a veces caemos en la trampa de preocuparnos en qué decir cuando nos acercamos a una chica, como si la cantidad de palabras que dijéramos representara lo próximos que estaremos en la cama con ella. Creo importante recalcar que no es lo más primordial lo que decimos sino en la forma en que lo hacemos, nuestro comportamiento, nuestras intenciones y nuestra actitud. No el “qué” sino el “cómo”.

Problemas de buscar la “frase perfecta”

confundidoComo dije anteriormente, no es que haya un problema en sí con tener una frase pre-armada. El problema radica cuando lo tomamos como algo necesario para “mantener la conversación” o “impresionarla” porque eso oculta de fondo la búsqueda de su validación, poniéndola por encima nuestro.

Muchos chicos me contaban como fluían sus conversaciones cuando hablaban con chicas que no les interesaban, mientras que, cuando se trataba de mujeres que les gustaban, me confesaban que tenían problemas, que la conversación no fluía y todo quedaba en la nada. Su pregunta era como debían actuar frente a estas “mujeres” que les gustaban. “Siento que, si yo tuviese dos o tres temas para echar mano, sé que podría mejorar y conseguir mujeres que me gustan más”, me escribió un chico.

A cualquiera de nosotros nos puede pasar que podemos sentirnos más nerviosos cuando se trata de alguien que nos importa, es normal. Pero lo cierto es que no es que haya que hacer algo diferente con estas “mujeres” en particular. Tiene más que ver con un cambio de actitud en lo personal y no sobre ponderarlas sino tratarlas como a otra persona.

Otro de los problemas de estar en la búsqueda constante de la “frase perfecta” tiene que ver con no asumir la propia responsabilidad a la hora de fallar con las mujeres. Culpamos a la frase para evitar la nuestra y no trabajar el problema de fondo. Quizás tartamudeabas y tus manos temblaban mientras le escupias en la cara, pero definitivamente deberiamos cambiar la frase.

¿Por qué en vez de preguntarnos qué temas de conversación podrían interesarle hablar a ellas, no buscamos qué nos gustaría decir a nosotros? Ellas buscan a alguien emocionante, no alguien que tiene miedo de expresarse así mismo.

¿Qué tan importante es lo que decimos?

Cuando recién llegué a Australia, mi inglés se asimilaba más a un dialecto Tarzanico que a cualquier otra cosa, golpeando mi pecho con las puños para comunicarme. Durante los primeros dos meses viviendo en aquél país, cada vez que me acercaba a una chica e intentaba decirle: “Me gustas” (I like you), le decía: “You like me” (Te gusto), lo cual, a pesar de mi error, hacía comenzar con una sonrisa de su parte.

En muchas ocasiones escuché a hombres decir que no se acercaban a mujeres porque no sabían hablar el mismo idioma, pero personalmente nunca lo vi como un problema. Creo que la cuestión central recae no tanto si hablamos con propiedad o incluso si decimos algo fascinante sino más bien del nivel de interés hacia nosotros que sepamos despertar en ellas. Si a ella le gustaste, van a estar más que dispuesta a escuchar. Por contra parte, si no le interesamos, incluso teniendo un Master en Ingles o la mejor frase de levante, no les van a importar lo que les digas.

Con esto no quiero decir que no es que no se pueda seducir a alguien con nuestras palabras e ingenio, sino que forma una parte más de un conjunto en la seducción. Generalmente la atracción se da mucho antes de decir una palabra.

¿Cómo conversar con una mujer?

como conversar con una mujerNo hay dudas de que el humor es uno de los componentes que más contribuye a generar una situación de acercamiento y atracción sexual. En una situación de seducción, ya sea en un bar o en una fiesta, es difícil imaginar que una conversación aburrida y monocromática termine en la cama.

Sin embargo, es importante entender que una cosa es ser divertido, y otra muy diferente, hacer “el payaso”. Los “payasos”, por lo general, suelen captar la atención de las mujeres, pero sólo por un tiempo limitado y rara vez alcanzan el objetivo de irse acompañados.

Algunas estrategias para mantener la conversación fuera del pantano del aburrimiento y avanzar en la seducción con onda:

Malinterpretar lo que las mujeres digan. Por ejemplo, cuando ella dice “hagámoslo” (en cualquier contexto), le decimos: “creo que estás yendo demasiado rápido”.


Buscar insinuaciones sexuales. Si ella dice que tiene frío: “hey, no te voy a abrazar”. Si dice que tiene calor, “¡Es que estás muy cerca de mí!”. Si ella dice: ¿cuántos tenés?, “¿Estamos hablando de centímetros?”


Exagerar lo que dice o hace. “Esa cartera es enorme, ¿llevas un arma?”. O si ella tiene un trago de color verde: “ese trago parece radiactivo”. Si ella dice hoy tengo el pelo horrible, “bueno yo no quería decírtelo antes” (ojo de exagerar con cuestiones corporales o con la edad; si dice que está gorda, mejor no decirle que parece una ballena).


Conectar situaciones de manera divertida con elementos de la cultura popular. Ya sean programas de tv, películas, libros, etc.

Otra forma de humor

Otra buena manera para burlarse es encadenar una crítica dura (jugando) con un elogio sincero. Por ejemplo, “esos zapatos amarillos te hacen lucir como la payasita más atractiva del mundo” o, si la ves indecisa por algo, le decís: “tanta indecisión te va a traer problemas en la vida, siempre me pareciste muy inteligente”. Es una combinación de amargo-dulce. Puede generar un buen impacto y no siempre es necesario que haya una relación entre la crítica y el elogio.

También utilizar el sarcasmo es bastante polarizante y, por ese mismo motivo, puede resultar chocante. Es humor irónico, no es hiriente en forma directa, sino subliminal, pero puede haber momentos en que su inoportuna utilización resulte de mal gusto. El sarcasmo es el más difícil de comunicar por mensaje de texto. Es conveniente tener cuidado con eso.

Es importante no ser excesivos, no estar intentando mantener la interacción, sino que sea algo que les resulte natural. En el humor, siempre funciona bien mantener una postura seria cuando hacemos un chiste y no reírnos tanto. Hacer chistes con el rostro serio genera un mayor impacto. También ayuda mucho leer libros o mirar vídeos de humoristas, y prestar atención a los puntos recién mencionados para crear humor. No está mal buscar chistes o frases, pero no es lo más importante.

Muchas veces puede que ellas se muestren enojadas. Es ahí cuando debemos aprender a diferenciar si lo hacen porque se sintieron ofendidas o porque intentan llamar nuestra atención. Otras pueden sonreír y haberse ofendido. No todas las bromas caen bien con cualquier chica o en cualquier situación. Por lo general si sobre actúan el enojo es porque vamos bien. Pero si ella realmente se molesta, quizás sea porque fuimos demasiado indiscretos. En ese caso, lo mejor es pedir disculpas y ya está.

CONCLUSIÓN:

Si no somos capaces de empezar una conversación con un simple “Hola”, ninguna frase será lo suficientemente buena. Debemos aceptar nuestra vulnerabilidad y exponernos, sin que necesitemos de las mejores frases o conversaciones para gustarle a alguien. Debemos aceptar esos silencios incómodos para entender que no hay nada de malo con ellos. Comenzar una conversación con un simple “Hola” nos dará la libertad de poder empezar una conversación de cualquier forma. No digo que sea fácil, necesitaremos mucho esfuerzo y muchas veces no sabremos qué decir o quedaremos mal parados. Sin embargo, será ese mismo sentimiento de desacierto el que nos ayudará a mejorar y nos fortalecerá a futuro.

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